A propósito del Día de las Familias 2026, subrayamos la importancia de las redes de apoyo familiar: espacios conformados por iguales en los que las familias comparten sus vivencias y, de forma colectiva, buscan soluciones. Con el objetivo de dar a conocer el funcionamiento de estas redes, nos acercamos a la historia de diferentes familias, como la de Cristina Gutiérrez.
Primer paso: vencer la incertidumbre y falta de información
Cuando Paula, la hija de Cristina, recibió su diagnóstico de retraso madurativo, empezaron a surgir un sinfín de dudas:
- ¿Qué recursos serían los adecuados?
- ¿En qué centros debía escolarizarla?
- ¿Dónde tendría acceso a los apoyos adecuados?
- ¿Es una realidad que deba contarse a familiares y amistades?
Todos los días miles de familias se hacen las mismas preguntas, dada la escasez de información adecuada. Además, no vienen solas, puesto que conducen a la soledad.
Por suerte, una vez que entran en contacto con las redes de apoyo familiar de Plena inclusión, este aislamiento se reduce considerablemente.
#AtenciónALasFamilias: la campaña por el Día de las Familias 2026
A través de sus diferentes federaciones, desde el movimiento asociativo Plena inclusión España, llevamos 62 años acompañando a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo y sus familias (más de 150.000 personas en la actualidad).
La pluralidad de experiencias y desafíos nos ha llevado a que este Día de las Familias, recojamos la historia de Cristina Gutiérrez y otras familias en #AtenciónALasFamilias: una forma de visibilizar las redes de apoyo familiar y la diversidad de realidades que afrontan las familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Carmen Laucirica, presidenta de Plena inclusión España y también de Plena inclusión Canarias, describe estas redes de apoyo de la siguiente manera: «Las familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo nos enfrentamos a situaciones difíciles que nos ponen a prueba cada día: la sobrecarga física y emocional que suponen los cuidados, el sobreesfuerzo económico para sufragar terapias y apoyos, las dificultades para conciliar vida personal y laboral, o el aislamiento social que muchas se deriva de dedicarse a los cuidados una persona con discapacidad intelectual. Quienes hemos vivido estas situaciones sabemos apreciar el apoyo de otras familias que ya han pasado por ahí y que nos dan las fuerzas y las guías para seguir adelante».
Segundo paso: comprender
En el proceso que sigue al diagnóstico y la incertidumbre, existen diferentes tipos de información que las familias demandan:
- La de trámites para acceder a recursos
- Aquella ligada a asesoramiento para la realidad cotidiana
Pues bien, ambas necesidades quedan satisfechas en las redes de apoyo familiar, ya que se caracterizan por la escucha (las familias siempre necesitan expresar qué les pasa. Sobre todo, al principio), la guía (de profesionales y otras familias) y el acompañamiento.
Siguiendo con la historia de Cristina Gutiérrez, ella encontró este espacio en la Fundación Raíles (entidad perteneciente a Plena inclusión Madrid): «Cuando estás en un sitio en el que te entienden y encuentras a familias que realmente hablan tu mismo idioma, te cambia la vida. Son situaciones tan íntimas que no lo puedes hablar con tu familia, porque nadie que no esté en tus mismos zapatos, te puede entender. Las familias de los niños mayores alimentan a esas familias de niños más pequeñitos, que cuando llegan se encuentran perdidas».
Tercera fase: soluciones a problemas comunes
El informe de resultados de la Cumbre Mundial de Familias (2025) evidenció que la grandeza de las redes de familias reside en que son espacios formados por iguales, lo que favorece el aprendizaje en común y el intercambio de todo tipo de estrategias y soluciones.
Además, toda esta experiencia refuerza autoestimas y desemboca en un mayor grado de confianza, tanto a nivel general como en la toma de decisiones.
Mar Torres, presidenta del Consejo de Familia de Plena inclusión Madrid y madre de una persona con discapacidad intelectual, lo corrobora: «Cuando una familia entra en la red, encuentra su sitio. Las familias viven, al principio, momentos de mucha angustia y cuando entran en la red, su situación se estabiliza. Los recursos que necesitan para sus hijos los encuentran aquí y, aparte, encuentran algo fundamental que es el apoyo de otras familias que están viviendo o han vivido una situación igual que la suya».
Más historias por el Día de las Familias
En el apartado Atención a las Familias de Plena inclusión España, puedes encontrar más vivencias de otras familias españolas. A continuación, dejamos el que se centra en la realidad de los hermanos y hermanas de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo:

