En 1998, desde el área de Familias de Plena inclusión Canarias, nos marcamos un objetivo: trabajar para que las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo ejerzan su maternidad o paternidad en condiciones de igualdad. Para lograrlo, pusimos en marcha el Programa de Apoyo a Familias.
Casi 3 décadas después, se ha producido un gran avance en la percepción social de la discapacidad intelectual y del desarrollo. No obstante, persisten multitud de mitos y bajas expectativas respecto a sus roles maternales o parentales.
Esta percepción social y cultural, marcada por los prejuicios, continúa en la actualidad porque las barreras institucionales son una realidad.
¿Qué implica el Programa de Apoyo a Familias?
Cuando existe un problema social complejo, la resolución debe llegar por la vía de la especialización y la coordinación entre diferentes agentes.
En el caso de las dificultades que la sociedad pone a los/as progenitores/as con discapacidad intelectual y del desarrollo, el Programa de Apoyo a Familias centra su acción en proporcionar:
- Herramientas prácticas
- Orientación profesional
- Apoyos personalizados (dirigidos a fortalecer la crianza y mejorar la calidad de vida familiar)
Al mismo tiempo, desarrollamos este programa en colaboración con los Servicios Sociales de distintos ayuntamientos y con la Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias (sobre todo, en situaciones de especial vulnerabilidad).
El Programa de Apoyo a Familias en 2026
A los prejuicios existentes sobre la capacidad de las personas con discapacidad para ejercer adecuadamente la maternidad o la paternidad, se suman dificultades como el acceso limitado a información comprensible, escasez de recursos específicos o falta de acompañamiento continuado.
Por este motivo, el programa cobra especial relevancia en 2026, al ofrecer apoyos centrados en las capacidades de cada familia y no en sus limitaciones.
Este año, estamos trabajando de forma directa con una familia en la que, tanto los progenitores como sus hijos, tienen discapacidad.
La experiencia acumulada desde 1998 favorece que la intervención que estamos realizando se articule en torno a la complejidad de muchas realidades familiares y la necesidad de respuestas ajustadas a cada caso.
Apoyos reales para la vida cotidiana
La intervención del Programa de Apoyo a Familias se desarrolla mediante Planes de Apoyo Familiar, diseñados junto a cada unidad familiar a partir de sus necesidades, preocupaciones y prioridades.
Entre los aspectos que se trabajan destacan:
- Organización del hogar
- Establecimiento de rutinas
- Competencias parentales
- Comunicación afectiva
- Resolución de conflictos
- Uso de recursos comunitarios
- Mejora de la autonomía familiar
Estas acciones buscan generar entornos seguros y protectores para niños, niñas y adolescentes, al tiempo que refuerzan la confianza y autodeterminación de madres y padres.
El futuro de la parentalidad positiva
Nuestra trayectoria en los últimos 28 años y nuestro trabajo actual demuestran que la parentalidad positiva se construye a través de redes de apoyo eficaces que integren recursos sociales, educativos, sanitarios y comunitarios.
En este sentido, el Programa de Apoyo a Familias continúa demostrando que muchas de las dificultades residen en las barreras del entorno.
En 2026 y de cara a los años venideros, impulsar este recurso supone avanzar hacia una sociedad más justa, en la que todas las familias puedan ejercer sus derechos con los apoyos necesarios.

